ALICÚN – ALMERÍA

En la alpujarra en su vertiente almeriense podemos encontrar un pequeño pueblo donde  se mantienen alguna de las tradiciones más arraigadas desde época árabe. Hoy quiero mostraros  la población de Alicún, que cuenta con una población de apenas 250 habitantes.

Alicun

¿Qué podemos ver allí?. Naranjos y parras rivalizan en un paisaje que recorre el río, sus fuentes, cortijos, barrios pintorescos y casas señoriales definen esta ruta. Subir y bajar el río es la oferta que invita a recorrer el Ricaveral y a detenerse a conversar con los vecinos de cualquiera del pueblo, en plazas blancas de grandes árboles y cantarinas fuentes.

Junto a la plaza del pueblo nos encontramos con la fuente de Alícun, se trata de una balsa donde brota el agua desde tiempos inmemoriales, ha figurado en crónicas islámicas. Junto a ella se sitúan los antiguos baños y el lavadero público. Al lado se encuentra el minarete desde el cual lo árabes llamaban a la oración.

Alicun minarete

Muy cerca se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación. Construida a principios del siglo XX para sustituir a una anterior, de la que aún se puede contemplar el camarín con cúpula de su capilla mayor en la entrada del cementerio de la localidad.

En un cerro muy cercano al pueblo podemos contemplar la ermita de Santa Cruz. Antiguamente, en el lugar en el que hoy está la Ermita de la Cruz, tan solo había una cruz de madera, a la que cada mayo se le rendía culto con la ofrenda de los roscos. Posteriormente, por el 1939/40, esta cruz fue sustituida por una cruz de cemento, construida por Antonio Martínez Romero, por una promesa que le hizo a la Santa Cruz para que su hija naciera bien y sana. Esta cruz se ha ido sustituyendo por otras de yeso y/o cemento, por el deterioro de las mismas por las inclemencias del tiempo.

Por último, en el 2000, se construyó la actual cruz y su ermita, en la que se celebra cada mayo la Festividad de la Cruz

Ermita_cruz

Ya que estamos allí, podemos también degustar su gastronomía. Comer gurullos con conejo, catar el ajo blanco, mojar en la fritada y meter la cuchara en las migas son placeres gastronómicos que se complementan con las riquísimas magdalenas, los roscos de naranja y las tortas de chicharrones. No hay que olvidar tampoco las rosquillas de aceite ni la longaniza.

 

Recordar que muchos de los recursos a visitar se catalogan como Bienes de Interés Cultural, por lo que sólo deben ser explicados por un guía Oficial, cualquier persona que intente explicarlos sin su correspondiente acreditación puede ser sancionado por ello.

Este es otro de los lugares que les puedo mostrar a los grupos que visiten Almería  durante los fines de semana, Trabajo tanto para  agencias de viajes,  como para  particulares, soy guía turístico oficial. La visita a este pueblo se puede incluir en una excursión más amplia para conocer la zona visitando otras poblaciones como son: Huécija, Illar, Ragol, Instinción……

Te puedes poner en contacto conmigo,  pinchando aquí,